Esta era la primera vez que Violeta hablaba por voluntad propia. Diego estaba sentado frente a la mesa de té, preparando el té. —Dime.
Violeta miró lentamente el diseño en la tetera y comenzó a decir: —Cuando me perdí, fui secuestrada y llevada a las montañas. Pasé por muchas penurias, pero logré escapar...
No narró en detalle el sufrimiento que había experimentado. Diego decidió preguntar: —¿Cómo lograste escapar?
Después de todo, la información que había encontrado era bastante vaga y no tenía