Ángela había notado claramente que esta era la habitación principal, pero después de escuchar las palabras del mayordomo, aún quería fingir inocencia.
—Lo siento, no sabía que esta era la habitación de mi hermana. Solo pensé que tenía una buena orientación, con vistas al lago de los cisnes de enfrente, buena iluminación, y creí que nadie la ocupaba.
—No importa, mamá. Si te gusta vivir aquí, está bien. En el futuro, tú serás la dueña de la familia López, puedes vivir donde quieras, ¿verdad, papá