Clara tampoco sabía qué había planeado Diego, permitiendo que todos le aplicaran diversos productos de maquillaje en la cara.
De vez en cuando, escuchaba elogios: —Ah, la señorita tiene una piel tan delicada, parece que ha sido bien mimada por el jefe López.
—No solo la piel, ¿y qué me dicen de estos rasgos? ¿Pueden señalar algún defecto? No es por presumir, pero después de maquillar a tantas artistas, ya sean naturalmente hermosas o no, es difícil encontrar a alguien tan perfecta como ella.
Cla