El hombre que solía ser tan paciente con ella ahora no mostraba intenciones de detenerse, instándola constantemente. —La tumba de otra persona, no hay nada que ver, vámonos.
Aunque Clara pensó que decir eso no era muy auspicioso, aún miró un par de veces.
—Es curioso, si no fuera por su nombre, Rosalía Valles, pensaría que es pariente de la familia López.
Clara repitió varias veces: —Rosalía, ¿por qué siento que ese nombre me resulta tan familiar? Diego, ¿la conocí en el pasado?
Esta tumba fue r