En los ojos de Clara, su mirada era cautelosa. No le consideraba a Diego como un amante, sino más bien como un enemigo.
Diego suspiró y dijo: —Clari, no te preocupes, no voy a hacerte nada. Hoy vine a decirte que el músico que te gusta más dará un concierto. Compré entradas y mañana podemos ir juntos a escucharlo.
Clara miró a Diego con sospecha, pensando que estaba tramando algo.
—Clari, no tengo ninguna otra intención. El músico no ha vuelto a aparecer en los últimos años, sé que siempre te ha