Bajo el consuelo de Simón, Clara no estaba tan nerviosa. El tiempo pasó rápidamente, y la puerta del quirófano se abrió. Clara se precipitó hacia allí.
—Carlos, ¿cómo va todo?
Carlos se quitó los guantes y la mascarilla y suspiró aliviado. —Hermana, no te preocupes, la cirugía fue un éxito. Tío Suárez despertará hoy mismo.
Tal vez debido a los numerosos accidentes del pasado, Clara había estado temerosa. Afortunadamente, la suerte estaba de su lado.
Quirino, como si percibiera sus preocupaciones