Clara permanecía en el hospital junto a Camila. Esta última ocupaba una habitación individual con una gran cama. A medida que avanzaba la noche, Camila notó que ella estaba muy somnolienta, así que le pidió que se acostara con ella.
Esta experiencia era bastante peculiar. Clara había esperado durante más de una década para compartir una cama con su madre, y curiosamente, solo después de descubrir su verdadera identidad, se había creado un ambiente tan armonioso.
Camila tomó la mano de Clara y la