Al entrar por la puerta, Diego vio el rostro pálido y enfermizo de Clara.
Sus manos temblaban ligeramente, y Diego avanzó hacia Clara con ceño fruncido.
—¿Qué estás viendo?
Clara no ocultó nada, y lo primero que vio Diego fue la espeluznante escena del accidente de tráfico. No era de extrañar que Clara estuviera tan pálida.
—¿Qué tiene de interesante en estas cosas? —Diego pensó que había encontrado un video accidentalmente y estaba a punto de cerrarlo, pero se dio cuenta de que no era un accide