—Cállate.
—Diego, solo yo soy la más adecuada para ti según nuestra posición social. Clara solo quiere tu dinero, con que le des dinero, cualquiera puede tenerla.
Diego la ignoró y se fue.
Yolanda, molesta, tomó una copa de vino tinto y se dirigió al otro lado, susurrando algunas palabras a Lucía.
Lucía estaba acostumbrada a hablar mucho pero nunca había llevado a cabo acciones reales. Su rostro mostraba cierta tensión y dijo: —¿De verdad vamos a hacer esto?
Yolanda sonrió, diciendo: —Lucía, sie