Thomas, por supuesto, que no tomo nada a bien su negativa, más eso no le preocupo en lo más mínimo. No, teniendo en cuenta la clase de poder que ejercía sobre ella, mismo que sabía muy bien cómo utilizar.
—Eras lo que te digo o volveré tu vida un verdadero infierno —sentencio justo como lo había hecho con Lucas.
—Mi vida ya es un infierno —admitió.
—Te equivocas, tu vida jamás ha sido un infierno; pero ten por seguro que lo será si no haces exactamente lo que digo —afirmo.
—No me importa