Thomas entonces la vio directo a los ojos, reconociendo en ellos no solo una gran inteligencia; sino también maldad, que era justo lo que buscaba.
—Te escucho —le ánimo.
—Todo cuanto necesito es sacar a Margaret del camino, hacer que Lucas la rechace, que la odie y en menos de un día estará de regreso ante mi —afirmo, totalmente convencida de que lo conseguiría.
—¿Tan segura te sientes al respecto? —le cuestiono, admirado por tal seguridad.
—De hecho, lo estoy. Apenas lo tenga de regreso a mi l