—Me aseguraste que las cosas estarían bien, que no tendría ningún tipo de problema; pero eso no es verdad —vocifero Sarah.
—¿De dónde diablos has sacado esas fotografías que me diste? Ahora más que nunca es que necesito saberlo —exigió, más que furiosa mientras caminaba de un lado al otro sin parar.
—¿A qué viene esto de buenas a primeras? —le cuestiono de pronto Thomas, quien se encontraba sentado en el escritorio sin prestarle la menor atención y es que parecía más bien concentrado en los do