Mundo de ficçãoIniciar sessãoUn par de horas después; ambos yacían exhaustos, abrazados en la cama. Lucas le besaba uno de los hombros de vez en vez, mientras se deleitaba con la suavidad de su piel.
Todo era perfecto, casi idílico o al menos lo fue hasta que el celular de Lucas comenzó a sonar. Estaba convencido de que no había un momento más inoportuno que ese, por lo cual decidió que quien se tratara podía esperar. Fue de ese modo, hasta que






