–Desde que alguien, quiso interrumpirnos en el despacho de tu casa – acariciando el miembro de Adrián por sobre su pantalón – ¿te gusta mi amor?
–Si Catalina me gusta mucho
–Bien entonces ¿para qué te atormento más? – baja los pantalones de Adrián, toma ese enorme pedazo de carne que clama por sus atenciones y lo masturba un poco – te quiero Adrián ¿Por qué me esclavice a tu amor?
–Eso miso puedo preguntar yo, mi niña de ojos azules yo estoy esclavizado a tu corazón y no quiero que nada nos sepa