74. Detrás de la máscara
Arin solo pensaba en qué le diría a Kaira ahora, no quería molestarla. Apenas unas horas antes habían logrado superar los celos y tener un real acercamiento, pero tampoco deseaba mentir.
Preparó el té mientras pensaba y luego se acercó, —Siento haberme tardado un poco, ten—, comentó entregándole taza un poco nervioso.
— Gracias—, tomó un sorbo y comentó alegremente, —está delicioso, pero pareces preocupado, ¿Pasó algo?
— Me complace que te guste y para ser honesto, debo salir y eso va completam