75. ¿Serás mi socio?
Arin se tensó ante aquella pregunta incómoda, ¿por qué era importante su opinión?, Él no era nadie en su vida, “Quizá solo desea aprobación como todos, pero no soy el indicado para llevar esta carga.”
— ¿Cree que pueda mantener su mirada de admiración y no verme como un monstruo?
El corazón de Arin latía con rapidez, sin embargo, se mantuvo firme, la mujer colocó lentamente la mano sobre la máscara y lentamente la retiró haciendo que Arin cayera de rodillas.
— ¿Kaira?, ¿Eres tú?, no lo entiend