7. ¡Qué haré si mueres!
— Pari, te amo.
Kaira no pudo evitar llorar en silencio, aun en sus momentos más íntimos, Arin recordaba a su hermana, era a ella a quien realmente deseaba, lo cual la hizo sentir destruida.
Por un instante ilusamente había creído que sus atenciones eran realmente para ella, que quizá había comenzado a ganarse su afecto, pero qué equivocada estaba.
Ella huyó al sofá y se quedó dormida entre lágrimas y agonía, acurrucada sola.
Cuando Arin despertó en la cama se sorprendió al ver la escena, —¿Qué