8. La tentación los une la suegra los separa.
— Dime Kaira, ¿qué significa que si no podías salvarme esta vez?
Los ojos de la chica eran un poco evasivos, —Nada… está lloviendo mucho y lo mejor es que volvamos. No quiero que te enfermes…
Pensó cuidadosamente que quizá había entendido mal a esta mujercita, pues ella no lo había salvado, así que debía haber perdido la cabeza.
— Tienes razón, pero, no creas que te lo agradeceré, no te amo, no siento nada por ti.
— Ya lo sé.
— Entonces ayúdame a levantarme, creo que me lesioné el hombro al ca