El lobo mordió a Velkan con fuerza en el antebrazo, él pudo notar la tremenda fuerza de su mordida, por fortuna la chaqueta de cuero que llevaba era bastante gruesa y resistente por lo que los duros y filosos colmillos del lobo no lograron perforarla.
Velkan trató de alcanzar su cuchillo con la mano izquierda pero estaba muy lejos como para que pudiera alcanzarlo desde ese lado y con esa mano, el lobo hacía fuerte presa sobre su brazo por un momento pensó que podría atravesar el grueso cuero y