El teniente Meskhi estaba a cubierto detrás de un nutrido grupo de rocas, bastante alejado de donde habían colocado la ametralladora y por donde había descendido la tropa. Con horror vio cómo caían abatidos uno tras otro los soldados al tratar de emboscar al fugitivo.
Ya no tenía dudas de que para atrapar a Velkan tendrían que utilizar otra estrategia, el fugitivo había demostrado cualidades suficientes para convertirse en un auténtico dolor de cabeza. El teniente Meskhi ya tenía bastante claro