El teniente Meskhi terminó de rendir informe a su comandante de base y esperó pacientemente en línea mientras el comandante Beraia se comunicaba con sus superiores para recibir las instrucciones pertinentes.
Estaba pensando qué estrategia seguir para poder atrapar a éste tipejo que los mantenía en jaque, porque el gran problema era qué no era fácil capturarlo, en particular en estas montañas y en este sitio en particular, cuya geografía no era favorable para un ataque en regla. Por otro lado,