Capítulo 88
Rodrigo De la Sierra
No sabía a dónde ir y solo se me ocurrió irme a la guarida que la loca de Dora había pagado para mí, ahí me interné en la soledad y después me fui a llorar desconsolado a la recámara de ese lugar en el que tuve las mejores noches de toda mi vida, con Jazmín con la mujer que amo y que nunca más va a querer saber de mí, aunque con todo y mi desolación hice un intento llamándola por teléfono y ella tomó mi llamada, me alegré pensando que eso podía significar una op