Jazmín Zabaleta Villa
Todo iba mejorando para mí, gracias a que mi tía Dora había logrado que Rodrigo fuera a hablar con mis padres. Eso había sido el más grande logro de mi tía, pues yo estaba a punto de tirar la toalla y de darme por vencida porque llegué a pensar que mi chico nunca les iba a dar la cara a mis padres y afortunadamente yo me equivoqué.
Días después de la cena en mi casa, Rodrigo tuvo un poco de tiempo libre y me cayó así, de sorpresa en la cafetería, me hizo muy feliz verlo ah