En la habitación principal, Clara frunció el ceño mirando hacia la puerta.
Se sentía culpable por haberlos preocupado al fingir locura y estupidez. Y con lo que Felipe había dicho, se sentía aún más culpable.
Debido a su culpa y auto—reproche, su atención fue desviada.
Clara, sintiéndose molesta, se levantó y fue al baño para ducharse y cambiarse de ropa.
La pijama que llevaba puesta ya estaba hecha jirones por Felipe y tenía mucha saliva suya, así que necesitaba lavarla bien.
Mientras Clar