Entonces, Clara agarró a Emilia del pelo y la arrojó por la puerta. Luego, agarró a Sofía por los tobillos y también la echó.
En ese momento llegó la policía. Al presenciar la situación, preguntaron:
—¿Qué está pasando?
Sofía empezó a sollozar:
—Señor policía, detenga a esa loca ahora mismo. No sólo ha entrado en nuestra casa, sino que nos ha agredido. Nuestra asistenta puede dar fe de nosotros. También tenemos cámaras de vigilancia. ¡Tengo todo para probar que digo la verdad!
La policía