Alejandra frunció el ceño y miró a la criada diciendo:
— ¿Sabes qué estás diciendo?
La criada golpeó su cabeza pidiendo clemencia:
— No me atrevería a decir tonterías, de verdad no me atrevería, todo lo que digo es la verdad, buaaaaa...
Alejandra afirmó con seguridad:
— Clara y Felipe son muy enamorados, no harían ese tipo de cosas, y Emiliano es un niño sensato, ¡no se metería en problemas!
Martina dijo:
— Yo creo que sería mejor subir directamente y ver qué está pasando.
Alejand