Felipe se quedó sin habla. Fue entonces cuando se dio cuenta de por qué Clara le había llamado. Era algo muy grave, había obtenido suficientes pruebas antes de vengarse y ella no tendría nada que decir a cambio. Clara continuó hablando.
—Emilia es la autora intelectual. ¿Deberíamos arrestarla para un juicio?
La expresión de Felipe para con Emilia era sombría, frunció el ceño y miró a Emilia. —Ella se estremeció de miedo. Nunca pensó que los hombres fueran tan poco fiables. No solo fracasaron