Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn cuanto amaneció, Daniel despertó, tomo una ducha y como un hombre completamente renovado y diferente al de hace una semana fue hasta la cocina para preparar el desayuno para su familia. Sujeto una sartén tarareando una alegre canción pero Zelda lo interrumpió frenando su acción.
-"Joven deje que yo me encargue de preparar la comida. Su esposa necesita una alimentación especial”.
-“Tienes razón, pero de todos







