Los ojos de Charlotte se llenaron de sorpresa.
“¿No estás aquí para grabar evidencia?”.
“Sí. Lo que quiero son evidencias, no una película sucia y repugnante”.
Cuanto más tiempo miraba Bryson la escena insoportable que estaba sucediendo abajo, más quería correr y estrangular a Tiffany hasta la muerte. Solo Dios sabía cuánto tuvo que soportar esos diez minutos mientras grababa la escena.
Sin embargo, valió la pena, ya que esos diez minutos serían más que suficientes para arruinar la reputació