Mis orificios nasales se expanden como las de un toro furioso. Tengo la visión borrosa y la respiración acelerada. Mis pies están en desacuerdo. Insisten en caminar hacia direcciones opuestas. Me tambaleo y tropiezo con todo lo que se atraviesa en mi camino.
―¡Joder!
Aprieto el agarre de mis dedos alrededor del cuello de la botella vacía. Bajo la mirada y la observo, antes de dejarla sobre mi escritorio. Inhalo profundo y miro en dirección hacia la barra del bar. Abro un ojo y mantengo el otro c