Mundo ficciónIniciar sesiónErika miraba a David con desprecio y a mí de la misma manera, mientas bajabamos al estacionamiento, finalmente yo rompí esa tensión en el ambiente.
-Bueno, chicos ¿Nos vamos ya? - pregunté con impaciencia.
-Claro, vámonos -respondió Erika enseguida.-Primero las damas - nos dijo David mientras nos abría las puertas para subir a su vehículo.Después en total silencio, tomamos camino hasta la casa de L







