Estaba como una magdalena a moco suelto, mi mamá y yo nos levantamos para abrazarla con fuerza, ella se volvió un mar de lágrimas al igual que nosotras. Después la abrazaron los abuelos, la señora María y cada uno de los Absurdos, Dylan la cargó al igual que Lucas, Lucían la apretó.
Ricky fue el último, por un momento todos nos quedamos mirándolos, nadie parecía respirar ante lo que veíamos. La mano de él le acarició el rostro, le dio un beso en la frente y luego le dio un beso al vientre para