Parecía algo molesta. ¿Qué le habrá pasado? Su pregunta estaba cargada de un dejo extraño.
—¡Qué no tengo novia!
—Ajá.
Compramos tres boletas y la comida, fue un espectáculo ver el rostro emocionado de Bodoque cuando le dijimos; «pide lo que quisiera», sin restricción. Entre Lucas y yo pagamos todo.
—Catalina, ¿puedes comerte todo eso?
Le preguntó Lucas, él nunca había venido a cine con ella, desconocía lo mucho que comía.
—Puede con más, según ella se encuentra a dieta, por eso no pidió l