Me aceptaron en todas las universidades en las que me presente. Ahora con las cartas de admisión me sentaré con mis padres a definir cuál sería la mejor para salir egresado. Salí de mi cuarto, Catalina y Dylan llegaron con mis sobrinos.
—Hola, tío.
Saludó Rayan, no sé de dónde sacaron ese nombre, pero bueno, Hadassa corrió a abrazarme, le di un beso en el cachete.
—Familia necesito hablar con ustedes.
—Eso se escuchó serio. —comentó Cata, le di un beso en la frente—. ¿Debemos de llamar a Betty?