Ahora era la vida quien te dice «idiota pendeja, viste lo que pasa cuando te metes en temas que no son tuyos». Una cosa era el tema de ellos como pareja, otra era el amor de padre e hija, él siempre estuvo ahí y yo lo insultaba. —volví a llorar, me aferré al pecho de Lucas, mi mamá ingresó a la habitación.
—Lucas, regálame unos minutos con Ceci, por favor. —Mi novio se levantó—. En la cocina se encuentran tus cuñados, sirven la comida, mijo. Ve y come un poco.
—Gracias, doña Olga.
Me quedé con