El pobre abuelo estaba pálido, creo que si le dio lo que dijo de solo imaginar lo que pudo pasarle a mi suegra.
—Lo siento abuelo, pero todo está bien. Ahora me llevo a esta preciosura con sus padres.
Una vez Lucas ingresó, Catalina me abrazó fuerte. Besé su frente, sé lo mucho que duele perder a ese ser tan importante en la vida. A las horas nos encontrábamos toda la familia en una habitación de lujo. Cadie y José Luis no dejaba de ver a su nueva amiguita.
El abuelo abrazó a Rafael antes que a