Desde que llegamos a Argentina Marcos no me ha dejado sola, desde que a mi tío lo sacaron de la sala de operaciones, cuando me dejaron estar con él, incluso hasta cuando abrió los ojos horas después, si miraba a un costado Marcos se encontraba junto a mí.
Despues de haber pasado por todo y ver que mi tio se mejoraba, el alma me volvió al cuerpo, es terco y testarudo como ninguna otra persona, luego de darle una buena regañada por no cuidarse y asustarme, miro a Marcos que se encontraba sentado