Fiorella
—Hola buenas tardes —al oírlo supe que no era él, entonces me levanté y fui hasta la puerta.
—¿Y Dante? ¿Qué haces tú aquí? —consulta Laura.
—Él está por llegar, se atrasó con su hija, por eso me pasó tu dirección así lo esperes un poco más —se excusa por él y siento un poco de alivio.
—¿Sucedió algo malo? —Le consulto ya que podría ser algo grave.
—Eso te lo puedo decir yo —aparece de repente y mis piernas se vuelven gelatina.
—¡Dante! —exclama Charly.
—Bueno, ya que está aquí ¡Nos