Dante
Había podido salir de casa sin mentirles a mis hijos y eso me dejaba tranquilo, no quería seguir más con todo esto, debía ir de frente con todo el mundo, ella tenía razón, no podía seguir ocultándole la verdad, sabía que no iba a ser fácil lograr su perdón, pero tenerla tan cerca me volvía loco, quería besarla y amarla, no podía controlar mis deseos de hacerla mi mujer nuevamente.
—Por favor, Dante, no puedes intentar borrar todo lo que sucedió seduciéndome, fue grave lo que me hicieron.