A la hora acordada, John llegó al restaurante. Pamela ya lo esperaba en una mesa reservada, sonriendo con satisfacción al verlo. Pero cuando John se dio cuenta de que estaba sola, no ocultó su molestia.
—¿Dónde está Ethan? —preguntó sin siquiera saludarla, tirando de la silla con impaciencia.
Pamela alzó los ojos hacia él con una sonrisa provocadora.
—Se va a retrasar un poco… —dijo, pasándose los dedos por los cabellos ondulados con falsa naturalidad—. Surgió un pequeño imprevisto que tiene que