CAPÍTULO TREINTA Y SIETE
Cuando llegaron al tercer piso, ninguno habló hasta que el Doctor Thomson llamó a Emily a la consulta por alto parlante para que se dirigiera al box 311. Ella se levantó de los asientos de espera, pero Aiden cerró sus dedos en su muñeca, en donde sentía el pulso acelerado de su esposa.
—¿Puedo entrar contigo? —preguntó Aiden en un susurro, porque estaba inseguro de la reacción de su esposa.
—¿Qué?
—¿Quiero acompañarte? ¿Me dejas Em?
—Es una consulta ginecológica —se exc