CAPÍTULO SESENTA Y SIETE
Emily alzó su rostro hacia su amiga con los ojos empapados de lágrimas. Adele la contemplaba de pie con los brazos cruzados y con una sonrisa en su rostro.
—¿Esto es verdad? —preguntó Emily no creyendo que por fin había sucedido
—Supongo que si… —contestó Adele—. Después de todos, los cinco test no pueden mentir.
—Necesito hablar con Leah —zanjó Emily y salió corriendo de la habitación por su bolso que había dejado en la sala de estar.
En la mente de Emily los test no e