CAPÍTULO CIENTO SESENTA Y DOS
—¡Adelante! —Ella provocó a Aiden—. Amenázame, demándame o intenta quitarme la custodia de los mellizos… pero créeme… esta vez no te voy a dejar ganar. Y no lo hago por mí, lo hago por ellos para que tengan un presente y un futuro distinto al que viví yo.
Aiden rechinó sus dientes al escuchar eso que le irritaba y Emily siguió soltando todo, sin importar a quien le hiciera daño con sus palabras ni tampoco lo cuan repetitiva era con respecto a su pasado, pero tenía