CAPÍTULO CIENTO OCHENTA Y UNO
Marie llegó media hora después, casi con el corazón en la mano, ya que no dejaba de parlotear con su hijo menor. Aiden ya le había comentado sobre la triste noticia, que ambos cuando pisaron el jardín de la casa del joven matrimonio, tenían los nervios a flor de piel, ya que no sabían cómo iba a reaccionar Emily.
Aiden, ya estaba vestido con pantalón de tela negro, camiseta negra de manga larga y zapatos del mismo color. No tenía ganas de desayunar, porque sentía c