CAPÍTULO CIENTO CUARENTA Y SIETE
Emily junto con el médico caminaron por los largos y angostos pasillos blancos hasta llegar a la estación de enfermería. El Dr. Bulley le pidió a una de las enfermeras, que estaba de turno, que le entregara los insumos correspondientes para poder ingresar a la sala en donde estaba su hermana.
—Ella es la enfermera Rinaldi y será quien le guiará hasta la sala en donde tenemos a la paciente. Recuerde que solo puede estar máximo diez minutos —avisó el Dr. Bulley—.