Mundo ficciónIniciar sesión-No importa; entiendo que sea un juego que os guste.. a los hombres
Micah rozó su mano, pero no atrevió a agarrarla.
El coche frenó a la puerta del hotel y Albert encendió la luz interior.
-El hotel Bell -dijo innecesariamente y volvió la cabeza para mirar a sus pasajeros.
Ruth había esperado que Albert procediera de aquella forma, así que sonrió al ver la mueca de frustración en







