Me quedo pegado en mis pensamientos que no escucho que Leo me está hablando, hasta que coloca sus manos en mi cara y me habla fuerte.
—Tierra llamando a Di Rossi —me devuelve a la realidad Leo—. Jefe, debo confirmar la banquetera para el sábado.
—¿A qué hora es la cita con el banquetero?
— A las diez — respode diligente, revisaando su Tablet.
—Si quieres te ayudo, que no coma carne no quiere decir que no conozca los gusto de cierta personita — me responde mi hermana y la miro alzando una ceja y