Mundo ficciónIniciar sesión—¿Y por qué no vuelves con tu madre?
—No me alcanza.
—¿Qué no te alcanza?
—La vergüenza.
—¿Tan mal quedaron?
—No. De hecho seguido me hablo con ella.
—¿Entonces?
—Pasa que no tengo el valor para verla a los ojos y pedirle perdón.







