—No.. —Agachó su mirada —Hace unos días cuando Holden habló mal de Sara, le pegué un puño muy fuerte en la cara, le salió mucha más sangre que ahora, y le quedó su cara morada.
—¿Por eso tenias la mano así hace unos días?. —Cuestioné, él asintió.
—Me hubieras contado sobre esto, que te estaba molestando, ya hubiera hecho algo. —Puso una bendita en su mano, cubriendo sus nudillos —Listo, ya está.
—Gracias. —Añadí
—Por favor cuídalo, y así como hoy, no permitas que haga cosas locas. —Sonri