Mundo ficciónIniciar sesión—La segunda vez que te besé, te juro que estuve aguantando no hacerlo por mucho, porque cada vez que veía tu cara, quería comerte los labios. —Ambos nos reímos —Pero cuando me entregaste tu precioso cuerpo, lo valoré demasiado, y me sentía el más afortunado por tenerte conmigo, y que me quitaras la virginidad claro. —Sonreí —Desde que empezó esa relación rara entre ambos, me estaba volviendo loco, porque cada día que pasaba, me gustabas más y más, y por eso a veces me dejaba llevar del amor q







